De la paradoja del talento a la lógica del talento
Si consideramos que nuestra industria biotecnológica es sólida, con capital humano cualificado, infraestructuras tecnológicas punta, un sistema de salud integrado y el apoyo de las instituciones; todo ello unido a un buen clima y a un óptimo nivel de calidad de vida, nos costaría llegar a la conclusión de que el talento pudiera faltar en el medio plazo.