El IBV-CSIC lidera un hito diagnóstico para predecir resistencias antibióticas sin necesidad de cultivos.
Un consorcio internacional liderado por el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV-CSIC) y el National Reference Center for Campylobacters and Helicobacters (Francia) ha marcado un antes y un después en el manejo clínico de Helicobacter pylori. Según un estudio publicado en The Lancet Microbe, los investigadores han desarrollado un método basado en secuenciación genómica capaz de predecir con una precisión del 100% la resistencia a la claritromicina y al levofloxacino, dos de los antibióticos fundamentales para erradicar esta bacteria.
Actualmente, el 25% de los tratamientos contra esta infección fallan debido a las resistencias bacterianas, y los métodos tradicionales de diagnóstico dependen de cultivos bacterianos, un proceso lento, costoso y difícil de replicar en laboratorio. La innovación liderada por el investigador Iñaki Comas consiste en la creación de un catálogo de mutaciones genéticas que permite identificar la sensibilidad del patógeno directamente desde su ADN. Este enfoque no solo ahorra tiempo crítico, sino que garantiza que cada paciente reciba el tratamiento más eficaz desde el inicio.
La implementación de esta tecnología es altamente escalable gracias a la infraestructura de secuenciación genética ya instalada en hospitales tras la pandemia de COVID-19. Este avance no solo optimiza la práctica clínica diaria, sino que actúa como una herramienta de vigilancia epidemiológica global, fundamental para combatir la crisis de resistencia a los antimicrobianos y reducir la incidencia de cáncer gástrico y úlceras pépticas a nivel mundial.
Y ADEMÁS
Política de privacidad | Cookies | Aviso legal | Información adicional| miembros de CEDRO